Tu negocio necesita una web propia, no un perfil prestado en Instagram
· Juan Carlos Lacruz
Las redes sociales son alquiler; tu web es propiedad. Te explico por qué tener un espacio propio cambia las reglas para tu negocio.
Si tu negocio vive solo en Instagram o Facebook, estás construyendo sobre terreno alquilado. Funciona hasta el día que cambian el algoritmo, te suspenden la cuenta sin aviso o, simplemente, tus publicaciones dejan de llegar a la gente. Una web propia es lo único que de verdad controlas.
Lo que no controlas en redes sociales
- El alcance. La plataforma decide a cuánta gente llega tu contenido, y cada vez empuja más hacia la publicidad de pago.
- Tus seguidores. No son tuyos: son de la red. Si pierdes la cuenta, los pierdes a todos.
- La presentación. Todos los perfiles se parecen. Tu marca compite con un diseño idéntico al de tu competencia.
Lo que sí controlas con una web
Una web es tu casa: tu dominio, tu diseño, tus textos y tus datos. Apareces en Google cuando alguien busca lo que ofreces, transmites profesionalidad y conviertes visitas en clientes con un camino pensado para ello.
No significa abandonar las redes
Las redes sociales siguen siendo un escaparate estupendo para atraer gente. La diferencia es que ahora ese escaparate apunta a un sitio que es tuyo, donde la conversación termina en una reserva, un presupuesto o una venta.
Por dónde empezar
No necesitas una web enorme. Necesitas una web honesta: quién eres, qué haces, para quién, y cómo contactarte. A partir de ahí se crece. Si quieres dejar de depender de un perfil prestado, hablemos.